Escuela de Lenguas Modernas

Escuela de Lenguas Modernas

Este edificio será construido anexo a la Facultad de Letras (actualmente se encuentra en proceso de licitación).  Se ubicará en la zona sureste. El mismo responde a las grandes necesidades de infraestructura de la Escuela de Lenguas Modernas. Es un edificio de tres niveles, con un área total de construcción de 600 m2 y una huella total de construcción aproximada de 200 m2. Es un edificio amigable con el ambiente porque integra los árboles en el diseño. Además, la ventilación y materiales para los ventanales, confeccionados en vidrio laminado, permiten un uso eficiente de la luz y de la circulación del aire haciendo espacios confortables.

A través de una Asamblea de Escuela, estudiantes y docentes de esta facultad decidieron eliminar 8 espacios de parqueo para incluir en el proyecto un área verde de 50 m2. 

La Escuela de Lenguas Modernas tiene alrededor de 150 docentes, 22 funcionarios administrativos, 1500 estudiantes de carrera,  y da servicio a aproximadamente 4500  estudiantes de otras carreras.  Además, nuestra unidad académica oferta 46 cursos propios y 38 cursos de servicio por semestre, tiene cinco programas de bachillerato, tres de ellos de modalidad a distancia, dos licenciaturas y brinda apoyo a tres programas de maestría. Tiene programas especiales para funcionarios y estudiantes universitarios, oferta cursos de idioma a la comunidad y da servicio a la mayor parte de docentes universitarios quienes solicitan exámenes de idioma para ascenso en régimen  académico,  exámenes de idioma para optar por becas en el extranjero. También la escuela elabora y aplica el examen diagnóstico de inglés para estudiantes de primer ingreso, entre otros muchos servicios.

Actualmente el hacinamiento en las oficinas es crítico. Según las leyes de salud ocupacional, debido a las dimensiones de estas oficinas, las mismas deberían ser ocupadas por cuatro docentes, para tener espacios académicos adecuados y óptimos, pero en realidad son ocupadas por ocho o hasta nueve profesores. Los/las funcionarios(as) administrativos(as) también sufren de problemas de falta de espacio y por ende muchas de sus labores se dificultan por esta gran limitación.  Además, la oferta de cursos se reduce por la falta de capacidad física y el uso de los laboratorios queda restringido a ciertos cursos, pues no hay cabida para todos los cursos que demandan este equipamiento tan necesario en la enseñanza de lenguas.

Con este nuevo edificio se reduce parcialmente el problema de hacinamiento de docentes, pues las nuevas oficinas albergarán a 36 profesores(as). Habrá más laboratorios, lo que beneficia al estudiantado en su proceso de aprendizaje de idiomas y propicia un mejor desarrollo en las destrezas  de escucha y de producción oral. Además, este edificio permite la reubicación del sector administrativo, lo cual, al contar con un mayor espacio se crea un mejor clima laboral para la ejecución de múltiples trámites y funciones.

El edificio solventa en parte las grandes necesidades provocadas por la falta de infraestructura de la Escuela de Lenguas Modernas, debilidad que se vive día a día en esta unidad académica, que ha sido detectada fácilmente en los procesos de acreditación y re-acreditación de sus carreras. Gracias al apoyo de la Rectoría, se concretiza esta posibilidad de crecimiento físico que redunda en el enriquecimiento académico y en el bienestar de las poblaciones docentes, administrativas y estudiantiles de la Escuela de Lenguas Modernas.